Primavera, Resurrección, Celebración de la Vida

 27- marzo- 2016

Todavía estoy en mis patronales y sigo celebrando estar viva y en crecimiento permanente. Decidí tomar como referencia los días inmediatos, luego de mi cumpleaños, como otras “cabañuelas personales” y la verdad es que ha sido un tiempo mágico y especial….el año sigue prometiendo!

Mis celebraciones han seguido más allá de lo que he compartido por esta vía y me quedaría corta contando. Me doy cuenta como estar en sintonía con la vida, con lo que es, con mi historia, con mi propio amor, me lleva al lugar justo cada vez; a veces ha sido pedirlo y tenerlo al instante….En distancias físicas ha sido tan lejos como celebrar en el Diego de Ocampo, mi apu, la montaña que me inspira cada mañana cuando abro mi balcón y subir acompañada de mi familia, gracias a la iniciativa de mi hermana que adivinó mi deseo; tan lejos como Cuba, destino aplazado por mucho tiempo, de donde vino mi bisabuelo Enrique, una aventura cargada de sincronicidades, complicidades y en la compañía de mi compañero en el viaje de la vida, divertido y sanador; tan lejos como el corazón de personas queridas que no veo frecuentemente y ser premiada con entrañables encuentros; tan lejos, como mi propio corazón con el que cada vez tengo mejor relación y me siento más a gusto.

 

Todo esto adornado con el recibimiento de la primavera, equinoccio que marca el año nuevo en la astrología occidental. Y con ella celebro la fertilidad, la renovación y la revitalización de la naturaleza a través de la luz creciente del sol, que llega antes y se acuesta más tarde. A través del color que se muestra y multiplica en cada floración.

Y cómo no seguir celebrando con cada célula de mi ser, si además, recobro la esperanza de la resurrección y el poder que tiene la Vida de renacer y llenar de luz y color renovados mi corazón.

Celebro y sigo dando gracias, por todas las guías invisibles y visibles que me conducen; por mi origen mezclado desde muy atrás, por las fuerzas que recibo de los que llegaron antes y que ahora me ofrecen su sabiduría y sus bendiciones; la mejor familia, la mejor pareja, los mejores amigos, los colaboradores perfectos, cómo no celebrar!

Agradezco cada oportunidad de volver a empezar, de dejar atrás etapas, momentos, sentimientos, cargas, objetos, relaciones….y de recomenzar con la consciencia de que la Pascua se puede dar dentro de mi cada vez que me reconozca como ser de Luz y que pueda tener un encuentro amoroso conmigo. Y desde ese encuentro conmigo, ir al encuentro con tanto y tantos que enriquecen mi vida y son parte de mi clan, de mi tribu.

Me confabulo con la naturaleza, con la luna, con la vibración del Universo y bendigo cada momento de mi vida, desde el de mayor dolor hasta el de mayor gozo; desde la pérdida más difícil hasta la ganancia más contundente. Lo bendigo y lo agradezco todo.

Vibro en la gratitud, amo, honro mis recursos, me dejo sorprender, tomo mi herencia ancestral, asumo y tomo todo lo que merezco abundantemente, sigo mi pasión con entusiasmo, sigo sanando todo aquello que me separa del Amor de Dios, reconozco la mujer poderosa que soy y mi don sanador, confío en el Gran Espíritu y recibo con humildad su manifestación en mi.

 

Feliz Equinoccio de Primavera, Feliz Pascua de Resurrección, Celebro contigo!

Todavía estoy en mis patronales y sigo celebrando estar viva y en crecimiento permanente. Decidí tomar como referencia los días inmediatos, luego de mi cumpleaños, como otras “cabañuelas personales” y la verdad es que ha sido un tiempo mágico y especial….el año sigue prometiendo!

Mis celebraciones han seguido más allá de lo que he compartido por esta vía y me quedaría corta contando. Me doy cuenta como estar en sintonía con la vida, con lo que es, con mi historia, con mi propio amor, me lleva al lugar justo cada vez; a veces ha sido pedirlo y tenerlo al instante….En distancias físicas ha sido tan lejos como celebrar en el Diego de Ocampo, mi apu, la montaña que me inspira cada mañana cuando abro mi balcón y subir acompañada de mi familia, gracias a la iniciativa de mi hermana que adivinó mi deseo; tan lejos como Cuba, destino aplazado por mucho tiempo, de donde vino mi bisabuelo Enrique, una aventura cargada de sincronicidades, complicidades y en la compañía de mi compañero en el viaje de la vida, divertido y sanador; tan lejos como el corazón de personas queridas que no veo frecuentemente y ser premiada con entrañables encuentros; tan lejos, como mi propio corazón con el que cada vez tengo mejor relación y me siento más a gusto.

Todo esto adornado con el recibimiento de la primavera, equinoccio que marca el año nuevo en la astrología occidental. Y con ella celebro la fertilidad, la renovación y la revitalización de la naturaleza a través de la luz creciente del sol, que llega antes y se acuesta más tarde. A través del color que se muestra y multiplica en cada floración.

Y cómo no seguir celebrando con cada célula de mi ser, si además, recobro la esperanza de la resurrección y el poder que tiene la Vida de renacer y llenar de luz y color renovados mi corazón.

Celebro y sigo dando gracias, por todas las guías invisibles y visibles que me conducen; por mi origen mezclado desde muy atrás, por las fuerzas que recibo de los que llegaron antes y que ahora me ofrecen su sabiduría y sus bendiciones; la mejor familia, la mejor pareja, los mejores amigos, los colaboradores perfectos, cómo no celebrar!

Agradezco cada oportunidad de volver a empezar, de dejar atrás etapas, momentos, sentimientos, cargas, objetos, relaciones….y de recomenzar con la consciencia de que la Pascua se puede dar dentro de mi cada vez que me reconozca como ser de Luz y que pueda tener un encuentro amoroso conmigo. Y desde ese encuentro conmigo, ir al encuentro con tanto y tantos que enriquecen mi vida y son parte de mi clan, de mi tribu.

Me confabulo con la naturaleza, con la luna, con la vibración del Universo y bendigo cada momento de mi vida, desde el de mayor dolor hasta el de mayor gozo; desde la pérdida más difícil hasta la ganancia más contundente. Lo bendigo y lo agradezco todo.

Vibro en la gratitud, amo, honro mis recursos, me dejo sorprender, tomo mi herencia ancestral, asumo y tomo todo lo que merezco abundantemente, sigo mi pasión con entusiasmo, sigo sanando todo aquello que me separa del Amor de Dios, reconozco la mujer poderosa que soy y mi don sanador, confío en el Gran Espíritu y recibo con humildad su manifestación en mi.

 

Feliz Equinoccio de Primavera, Feliz Pascua de Resurrección, Celebro contigo!

27- marzo- 2016

 

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Por más de 27 años, he centrado mi práctica de Medicina Integrativa en métodos complementarios de intervención y prevención de la salud. Sou una de las pioneras en esta modalidad en mi país de origen, la República Dominicana.

Soy fundadora de Lunavital, Centro de Medicina Integrativa que apoya el bienestar y la salud regenerativa y preventiva. Creé también la Fundación Luna Life, a través de la cual dirijo programas de servicio comunitario en salud y educación en la República Dominicana y en la ciudad de New York. Por mis importantes innovaciones en el área Médica y en la Psicoterapéutica he recibido varios galardones y reconocimientos nacionales e internacionales.

A la par de una práctica terapéutica exitosa, llevo a cabo una labor educativa e inspiradora ofreciendo cursos, talleres y conferencias en varios países.